Una mujer colombiana, por primera vez, ocupará la Vicepresidencia de la Subcomisión de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO para el Caribe y Regiones Adyacentes (IOCARIBE)
Colombia culminó su participación en la XIX Sesión Intergubernamental de la Subcomisión de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO para el Caribe y Regiones Adyacentes (IOCARIBE), realizada en Guatemala, con dos resultados estratégicos para el país y la región: la elección de la Doctora Ana Lucía Caicedo Laurido, como vicepresidenta de la Mesa Directiva; y el respaldo a la creación de un Centro Regional de Coordinación del Sistema Mundial de Observación de los Océanos (GOOS), con sede de operación en la ciudad de Cartagena, Bolívar.
La participación de Colombia en este escenario internacional fue liderada por la Comisión Colombiana del Océano (CCO), la Dirección General Marítima (DIMAR) y el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (INVEMAR), con el acompañamiento del Ministerio de Relaciones Exteriores. Esta articulación permitió consolidar una posición nacional frente a los principales desafíos científicos, tecnológicos y de cooperación relacionados con el océano, con una visión que busca conectar capacidades, fortalecer el trabajo desde los territorios y contribuir a las prioridades regionales del gran Caribe.
La elección de la Doctora Ana Lucía Caicedo Laurido, quien se desempeña como Responsable del Proceso de Investigación Científica en la Dirección General Marítima, constituye un hecho histórico para Colombia, al convertirse en la primera mujer en ocupar la Vicepresidencia de la Mesa Directiva de IOCARIBE y representar, desde su trayectoria científica y como mujer afrocolombiana del Pacífico, la diversidad de los territorios y las capacidades que hacen parte de la vocación marítima del país.
Su nombramiento también destaca la importancia de promover la participación activa de la comunidad afro en los escenarios de ciencia, cooperación y toma de decisiones relacionadas con el océano. Su presencia en este espacio regional contribuye a visibilizar el conocimiento, las experiencias y los aportes de las comunidades y los territorios costeros en la comprensión y gestión sostenible de los espacios marinos.
Su elección se produce luego de casi tres décadas desde la última participación de Colombia en una Vicepresidencia de la Mesa Directiva de IOCARIBE y representa el regreso del país a este espacio de decisión estratégica regional. Desde esta posición, Colombia participará en la orientación de las prioridades científicas y técnicas de la IOCARIBE, en coordinación con los Estados miembros, con una perspectiva que reconoce el valor de trabajar desde los territorios y permite conectar las capacidades para responder a los desafíos compartidos del Gran Caribe.
La Vicepresidenta de la IOCARIBE, Doctora Ana Lucía Caicedo Laurido, luego de su elección expresó: “Es un honor representar a Colombia en la Mesa Directiva de IOCARIBE. Trabajaremos con todos los países del Gran Caribe para fortalecer la observación del océano, la resiliencia costera, los datos abiertos, y la Economía Azul, así como la formación de nuevas generaciones de científicos y de la Gente de Mar”.
El segundo gran resultado alcanzado en Guatemala, fue el respaldo de los Estados miembros para la creación en Colombia, de un Centro Regional de Coordinación del Sistema Mundial de Observación de los Océanos (GOOS), que tendrá como sede de operación en el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe (CIOH) de la DIMAR, en Cartagena, Bolívar.
Esta iniciativa proyecta a la ciudad de Cartagena como un nodo regional de articulación para la observación oceánica, con el propósito de conectar capacidades científicas, técnicas y operativas de Colombia con los sistemas y las redes internacionales que hacen seguimiento permanente al estado del océano en América Latina y el Caribe.
Desde el CIOH, se podrá contribuir al fortalecimiento de la coordinación regional de los sistemas de observación, el intercambio y la estandarización de datos, la integración de redes oceanográficas y el desarrollo de capacidades científicas y técnicas. De esta manera, se busca facilitar la cooperación entre instituciones y países, aprovechar las capacidades existentes y promover una mayor articulación de los esfuerzos regionales en torno al conocimiento del océano.
Este trabajo permitirá avanzar hacia una región con mayor capacidad para generar, compartir y utilizar información oceanográfica fundamental que permitirá comprender amenazas de origen natural y antrópico, anticipar riesgos y respaldar decisiones relacionadas con el cambio climático, la seguridad marítima, la gestión de ecosistemas estratégicos y el desarrollo sostenible de las zonas costeras.
Los 32 Estados miembros de IOCARIBE podrán beneficiarse de una mayor articulación científica, el intercambio de conocimiento y el fortalecimiento de capacidades para enfrentar desafíos comunes en el Caribe y sus regiones adyacentes.
Para Colombia, esta nueva posición representa una oportunidad para continuar fortaleciendo la cooperación internacional, promover el intercambio de tecnología y conocimiento, ampliar las capacidades de formación científica y contribuir a la movilización de esfuerzos internacionales hacia las necesidades de la región.
En este propósito, conectar capacidades institucionales, científicas y tecnológicas resulta fundamental para que la información generada se traduzca en conocimiento útil para los territorios y en herramientas que respalden la toma de decisiones. La información oceanográfica es esencial para sectores como la pesca, el transporte marítimo, la gestión de ecosistemas, la adaptación al cambio climático y el desarrollo de nuevas actividades asociadas a la economía azul.
De igual manera, la participación activa de Colombia en IOCARIBE fortalece su articulación con los objetivos del Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible, promoviendo una ciencia conectada con las necesidades de los territorios, las comunidades y los procesos de toma de decisiones.
Estos resultados reflejan la importancia de articular la ciencia, los datos, la cooperación internacional y las capacidades institucionales para responder a los desafíos del océano. También resaltan el valor de trabajar desde los territorios, promover una participación más diversa en los escenarios científicos y conectar capacidades nacionales y regionales para generar soluciones de beneficio común.
A través de articulación interinstitucional de la Cancillería, la Armada de Colombia, la DIMAR, la CCO, el INVEMAR, y las demás instituciones que trabajan por el conocimiento y el desarrollo de los espacios marítimos, Colombia continuará aportando sus capacidades a una agenda regional que reconoce que conocer mejor el océano es también una condición para protegerlo, gestionarlo y aprovechar de manera sostenible sus oportunidades.